Halley

La bisabuela Dolores, como todas las ancianas, disfrutaba contando historias de su niñez. Las recordaba más nítidamente que cualquier cosa ocurrida en el día a día. Las que más me gustaban eran de cuando era pequeña, sus travesuras y juegos. Aunque juegos había habido pocos, a los diez años había empezado a trabajar en una fábrica de hilos y estuvo allí hasta que cumplió quince años. Contaba que trabajaba desde la mañana a la noche y cuando salía de trabajar, le gustaba mirar al cielo cuajado de estrellas. Hubo una vez una estrella que le llamó la atención. La llamaban la estrella del rabo, porque ostentaba una cola larga tras ella. Cada día se veía más grande y más cerca de la Tierra y aunque la gente tenía mucho miedo porque cada vez se acercaba más y más, era muy bonita. Un día se levantó un viento muy fuerte, que parecía un huracán. Ese viento se llevó a la estrella y no la volvieron a ver.

En enero de 1986 todos los medios de comunicación hablaban del paso del cometa Halley, que alcanzaría su perihelio (distancia más cercana a la Tierra) el 9 de febrero. Cuando vi la noticia, sentí un gran interés, el cometa Halley, oficialmente denominado 1P/Halley, que recibe el nombre de Edmund Halley, el astrónomo que calculó su órbita, es un cometa que órbita alrededor del Sol cada 75 años en promedio; su período orbital (tiempo que tarda en completar una órbita, o vuelta completa) oscila entre 74 y 79 años. Es uno de los cometas mejor conocidos ya que es bastante brillante y visible a simple vista desde la tierra y además existen numerosas referencias sobre sus apariciones ya que, debido a su corto periodo orbital, puede ser visto dos veces en la vida de un humano.

Halley procede de la nube de Oort, una zona del espacio situada en los límites del sistema solar. Aunque los cometas de período corto provienen del Cinturón de Kuiper, el Halley es una excepción, ya que nació en el cuerpo más lejano de la nube de Oort, inicialmente fue un cometa de ciclo largo, que quedó capturado por la gravedad de los planetas del Sistema Solar.

Cuando tuve más información sobre el cometa, comprendí que la estrella misteriosa a la que se refería mi bisabuela era el cometa Halley. Aunque al parecer, esta vez, no iba a pasar tan cerca de la tierra como en 1910 que fue el paso anterior, entonces mi bisabuela tenía catorce años. En esa época el cometa había causado una gran conmoción ya que se acercó más que en las ocasiones anteriores a nuestro planeta (a sólo 400.000 kilómetros), en la prensa había artículos alertando del peligro que suponía, ya que la tierra iba a atravesar la cola del cometa en los días 18 y 19 de mayo y se temía que el gas cianógeno (CN)2, que contiene la cola del cometa envenenaría a la humanidad. Finalmente, todo quedó en lo que fue, el maravilloso avistamiento de un cometa que pasó muy cercano a la Tierra.

Y en febrero de 1986, con menos años que cuando mi querida bisabuela lo vio por primera vez, yo soñé también con poder verlo. Las noticias esta vez también se hacían eco de su llegada, pero por motivos muy diferentes. Los avances en exploración espacial permitían en esta ocasión a las sondas espaciales Vega 1, Vega 2 y Giotto poder estudiarlo y fotografiarlo. Entusiasmados por los comentarios diarios en los informativos sobre el cometa, mis amigos y yo organizamos una expedición para avistarlo. El día 9 de febrero tuvo lugar la aventura. Nos fuimos al anochecer a un cerro cercano al pueblo, con nuestras linternas, un plano de cartón donde en fosforito, se veían la forma de las constelaciones, una brújula y varios pares de prismáticos. Hacía frío y costó un buen rato dar con él, pero aquel punto brillante, con su cola, nos llenó de emoción. Cerré los ojos y pedí un deseo, poder volver a ver el cometa, por segunda vez en mi vida, al igual que mi bisabuela.

Nota: La fotografía que ha inspirado este relato es la realizada por la sonda Giotto de la ESA (Agencia Espacial Europea). Giotto obtuvo las primeras imágenes en primer plano de un cometa. Esta imagen fue tomada a unos 2000 Km del cometa Halley. El sol se ubica hacia la izquierda de la imagen, provocando explosiones de gas y polvo del núcleo del cometa.

En la foto se aprecia el núcleo del Halley que tiene forma de cacahuete, con 15 Km de largo, 8 Km de ancho y otros 8 Km de alto. Sumasa es de 2,2×1014 kg y su densidad de 0,6 g/cm3. Refleja apenas el 4% de la luz recibida, más o menos lo mismo que el carbón, de modo que se trata de un cuerpo negro, aunque desde la Tierra luzca blanco y brillante. Además, posee un coma o cabellera (nube de gas) que se extiende a lo largo de millones de kilómetros en el espacio. Dicho gas es emitido cuando el Sol calienta su superficie y está compuesto de un 80% de vapor de agua, un 17% de monóxido de carbono y entre 3 y 4% dióxido de carbono, con trazas eventuales de hidrocarburos.

8 Comments

  1. Yo estoy haciendo esfuerzos por recordar ese evento y no lo consigo. Tengo mucho más fresco en la memoria al cometa Hale Bopp, en el 97, creo. A éste lo pude ver desde la terraza de casa y eso que es interior y solo me deja ver un trocito de cielo. Poco pero suficiente para una experiencia inolvidable. La pena es que no llegaré a ver al Halley otra vez. Buena historia 👏🏻👏🏻👏🏻

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